viernes, 24 de enero de 2014
El papel del profesor en la educación del siglo XX...
Os dejo un trabajo, muy interesante, de Julio Cabero Almenara, profesor de la Universidad de Sevilla.
Udima from Univ. de Sevilla
martes, 24 de septiembre de 2013
Bicheando en la web aulatic, he encontrado un artículo que nos puede servir a los padres para afrontar la relación de nuestros hijos con las nuevas tecnologías.Ver artículo.
miércoles, 21 de agosto de 2013
El maestro que fue depurado....
El pasado domingo, 18 de Agosto, y aprovechando la relajación vacacional, dedique una parte de mi tiempo a leer, tranquilamente, el diario "El País". De entre todos, hubo un par de artículos que me llamaron especialmente la atención, ambos al margen de las noticias diarias (ya sabéis, que si Gibraltar, que si Bárcenas, que si 100 o 110 millones de euros por este futbolista o por el otro...).
El que os quiero comentar ahora estaba en una sección titulada "Ayer y Hoy", y lo firmaba, bajo el título de la entrada, Manuel Vicent.
Tras la historia de un profesor de universidad que, depurado en la posguerra, permitió, con su tiempo y esfuerzo, y de forma altruista, que el hijo de un jornalero, listo, avispado, curioso...., pero sin recursos, siguiera estudiando y llegara allí donde sus capacidades y su esfuerzo le permitían (en este caso perdimos un jornalero y ganamos un Catedrático de Ciencias Exactas), reflexiona sobre la igualdad de oportunidades en educación, y sobre como lo conseguido en los últimos años a través de sistemas de becas, construcción de Colegios e Institutos, adaptación de los curriculum a la realidad social y cultural de cada zona, etc..., se puede perder si miramos hacia otro lado, si creemos que "eso no va conmigo", "que eso a mí no me afecta"... Manuel Vicent nos invita a seguir pendientes, a no despistarnos y, en su caso, a seguir protestando.
Una historia humana, preciosa, que me hizo recordar las movilizaciones del curso pasado. En cualquier sociedad humana, el dinero, el ambiente social y cultural, incluso el lugar donde uno vive, da o quita oportunidades. El papel del Estado es, con los mecanismos de que dispone, reequilibrar esas situaciones de partida para que las oportunidades sean iguales para todos. Y para ello no hay mejor instrumento que el sistema educativo. Así que cuando hablan de reformar el sistema de becas, de premiar a los institutos por resultados sin tener en cuenta lo que señalaba más arriba...., y como quiero que mis alumnos tengan las mismas oportunidades que otros, pues eso,que sí que va conmigo.
En fin, que a lo mejor, como es verano y estoy con la cabeza en otras cosas, no me he explicado muy bien. De todas formas, buscad el artículo y leerlo, merece la pena.
El que os quiero comentar ahora estaba en una sección titulada "Ayer y Hoy", y lo firmaba, bajo el título de la entrada, Manuel Vicent.
Tras la historia de un profesor de universidad que, depurado en la posguerra, permitió, con su tiempo y esfuerzo, y de forma altruista, que el hijo de un jornalero, listo, avispado, curioso...., pero sin recursos, siguiera estudiando y llegara allí donde sus capacidades y su esfuerzo le permitían (en este caso perdimos un jornalero y ganamos un Catedrático de Ciencias Exactas), reflexiona sobre la igualdad de oportunidades en educación, y sobre como lo conseguido en los últimos años a través de sistemas de becas, construcción de Colegios e Institutos, adaptación de los curriculum a la realidad social y cultural de cada zona, etc..., se puede perder si miramos hacia otro lado, si creemos que "eso no va conmigo", "que eso a mí no me afecta"... Manuel Vicent nos invita a seguir pendientes, a no despistarnos y, en su caso, a seguir protestando.
Una historia humana, preciosa, que me hizo recordar las movilizaciones del curso pasado. En cualquier sociedad humana, el dinero, el ambiente social y cultural, incluso el lugar donde uno vive, da o quita oportunidades. El papel del Estado es, con los mecanismos de que dispone, reequilibrar esas situaciones de partida para que las oportunidades sean iguales para todos. Y para ello no hay mejor instrumento que el sistema educativo. Así que cuando hablan de reformar el sistema de becas, de premiar a los institutos por resultados sin tener en cuenta lo que señalaba más arriba...., y como quiero que mis alumnos tengan las mismas oportunidades que otros, pues eso,que sí que va conmigo.
En fin, que a lo mejor, como es verano y estoy con la cabeza en otras cosas, no me he explicado muy bien. De todas formas, buscad el artículo y leerlo, merece la pena.
miércoles, 31 de julio de 2013
Todo lo que era sólido......
Bajo este título, Antonio Muñoz Molina nos deja una lúcida reflexión sobre qué ha pasado en España en los últimos años, cómo y, según su visión, por qué, hemos pasado de locomotora del crecimiento europeo a vagón de cola.
Una interesante visión, donde analiza qué hemos hecho, qué hemos dejado de hacer, y qué hemos dejado que otros hagan, para llegar a la crisis actual.
Una buena lectura para este verano... que evitará que desconectemos más de la cuenta de estos asuntos tan importantes.
miércoles, 24 de abril de 2013
"LA JOVEN DE LA PERLA".Año 2003. 91 min. Reino Unido. Director Peter Webber
Os la recomiendo. Es hora y media de belleza visual conociendo lo que debía ser el estudio de Vermeer en aquella época, y lo que era la labor de pintor en ese momento. Hay, a mi entender, algunos anacronismos; no sé si es creible la historia de la novela tal y como aparece en la película. Sobretodo algunos detalles. Pero considero la historia una excusa para recrear lo que era el arte de Vermeer, y sus circunstancias. Un señor que pintó unos 35 cuadros, que murió con 53 años, y que trabajaba para meceneas y por encargo, asolado por las deudas.
Y sin embargo, la belleza se abre paso...
(la joven de la perla es una novela histórica escrita en 1999 por Tracy Chevalier . La acción tiene
lugar en Delft , Holanda y está inspirada en el cuadro de Vermeer.)
lugar en Delft , Holanda y está inspirada en el cuadro de Vermeer.)
lunes, 3 de diciembre de 2012
Ética en la escuela
Os dejo un interesante artículo de Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. En él defiende la necesidad de la enseñanza de la Ética en la formación personal y profesional de nuestros alumnos.
"Dicen algunos expertos en estos temas que las gentes formulamos juicios morales por intuición, que no tenemos razones y argumentos para defenderlos, sino que tomamos posiciones en un sentido u otro movidos por nuestras emociones. Tratan de comprobarlo, por ejemplo, con lo que llaman “males sin daño”, como es el caso de una persona que promete a su madre moribunda llevarle flores al cementerio si muere y, una vez muerta, no cumple su promesa. ¿Ha obrado moralmente mal? La madre no sufre ningún daño y, sin embargo, la mayoría de la gente está convencida de que está mal obrar así, pero no saben por qué. Y esta es la conclusión que sacan los expertos en cuestión: las gentes asumimos unas posiciones morales u otras sin saber por qué lo hacemos, nos faltan razones para apoyarlas. Cuando lo bien cierto es que en nuestras tradiciones éticas podemos espigar razones más que suficientes para optar por unas u otras, aunque se trate de cuestiones nuevas. Conocer esas tradiciones y aprender a discernir entre ellas es, pues, de primera necesidad para asumir actitudes morales responsablemente, para poder dialogar con otros sobre problemas éticos y para innovar.
Esto no se consigue en un día, por arte de birlibirloque, sino que requiere estudio, reflexión, diálogo abierto. Ese era el propósito de una asignatura, presente en el currículum de 4º de la Enseñanza Secundaria Obligatoria desde hace casi un par de décadas. Se llamó primero Ética. La vida moral y la reflexión ética, ahora lleva el nombre de Educación ético-cívica, y en su honor hay que decir que ha permanecido en su lugar a través de los cambios políticos. Sólo antes de que naciera se planteó el problema de si la ética era una alternativa a la religión, o si más bien era común a todos los alumnos, mientras que la religión quedaba como optativa. Afortunadamente, esta segunda fue la solución, y desde entonces ningún grupo social y ningún partido político han puesto en cuestión su presencia en la escuela.
Es lamentable, pues, que desaparezca en el Anteproyecto de ley orgánica para la mejora de la calidad educativa, cuando la calidad debería consistir sobre todo en formar personas y ciudadanos capaces de asumir personalmente sus vidas desde los valores morales que tengan razones para preferir, no solo en que los alumnos adquieran competencias y conocimientos para posicionarse en el mundo económico. Si se trata de “lograr resultados”, como dice a menudo el anteproyecto, ayudar a formar una ciudadanía responsable es un resultado óptimo y además es el único modo de contar con buenos profesionales.
Un buen profesional no es el simple técnico, el que domina técnicas sin cuento, sino el que, dominándolas, sabe ponerlas al servicio de las metas y los valores de su profesión, un asunto que hay que tratar desde la reflexión y el compromiso éticos. Justamente la crisis ha sacado a la luz, entre otras cosas, la falta de profesionalidad en una ingente cantidad de decisiones, el exceso de profesionales que utilizaron técnicas como las financieras en contra de las metas de la profesión, en contra de los clientes que habían confiado en ellos.
En un sentido semejante se pronuncia el economista Jeffrey Sachs al afirmar al comienzo de su último libro, El precio de la civilización, que “bajo la crisis económica americana subyace una crisis moral: la élite económica cada vez tiene menos espíritu cívico”. Y lleva razón, nos está fallando la ética, esa dimensión humana que no solo es indispensable por su valor interno, sino también porque ayuda a que funcionen mejor la economía, la política y el conjunto de la vida social. Hace falta, pues, en la educación una asignatura que se ocupe específicamente de reflexionar sobre los problemas morales, conocer las propuestas que nuestras tradiciones éticas han aventurado, y argumentar y razonar sobre ellas para acostumbrarse a adoptar puntos de vista responsablemente.
Claro que una modesta asignatura no basta, que no es la píldora de Benito que resuelve todos los problemas, pero una sociedad demuestra que una materia le parece indispensable para formar buenos ciudadanos y buenos profesionales cuando le asigna un puesto claro en el currículum educativo, no cuando la diluye en una supuesta “transversalidad”, que es sinónimo de desaparición. Y más si ese puesto es el que ahora tiene, 4º de la ESO, un momento crucial en el proceso educativo.
Una sociedad no puede renunciar a transmitir en la escuela su legado ético con toda claridad para que cada quien elija razonablemente su perspectiva, porque es desde ella desde la que podemos juzgar con razones sobre la legitimidad de los desahucios en determinadas ocasiones, sobre la obligación perentoria de cumplir los objetivos de desarrollo del milenio, sobre la injusticia de que las consecuencias de las crisis las paguen los que no tuvieron parte en que se produjeran, sobre la urgencia de generar acuerdos en nuestro país para evitar una catástrofe, sobre la indecencia de dejar en la cuneta a los dependientes y vulnerables. Es desde esa dimensión de todo ser humano llamada vida moral desde la que se decide todo lo demás, una dimensión que es personal e intransferible, pero tiene que ser también razonable".
Diario El País, 23 de Noviembre de 2012
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